27/05/2010
Fuerza Aerea Uruguaya podría equiparse con material venezolano

Venezuela está interesada en suministrar a Uruguay equipamiento militar, que permitiría satisfacer a las Fuerzas Armadas necesidades básicas que la próxima ley de Presupuesto no podrá atender como los militares pretenden.
El ministro de Defensa, Luis Rosadilla, viajará a Caracas en los próximos días donde recibiría ofertas para la incorporación de equipamiento militar, particularmente para la Fuerza Aérea y la Armada, hecho que es visto de modo positivo por las Fuerzas Armadas dadas las restricciones presupuestales que se avecinan y que el propio ministro le hizo ver a los jefes castrenses.
Venezuela acaba de cerrar un acuerdo comercial con Rusia por el cual recibirá equipamiento militar por US$ 5.000 millones, y va a tener material excedentario, sobretodo de origen estadounidense. Desde 2005, Venezuela ha adquirido armas rusas por un monto de US$ 4.400 millones; se ha erigido en un importante cliente de la industria militar de Rusia y el mayor de América Latina. En concreto, Caracas ya compró 100.000 fusiles Kaláshnikov AK-103, 24 aviones cazas polivalentes Su-30MK2, 38 helicópteros Mi-17B-5, diez helicópteros Mi-35M y otros tres aparatos Mi-26T.
Ya hay contactos entre el Ministro de Defensa uruguayo y su homólogo venezolano.
Fuentes militares uruguayas dijeron que uno de los intereses que tiene Venezuela hoy en día es colocar el armamento de origen estadounidense que va a desechar tras la voluminosa incorporación de equipamiento ligero y pesado de todo tipo que realizó recientemente.
Según manifestaron los oficiales aeronáuticos, la realidad de la Fuerza Aérea es crítica: de sus 92 aeronaves tiene apenas 24 en condiciones de volar, lo cual representa aproximadamente el 25% de la flota. De los US$ 12 millones que necesita cada año la aviación militar uruguaya para operar con normalidad, apenas cuenta unos US$ 3 millones. De ahí que la mayor porción del presupuesto anual se destine a mantener operativo a la mayor cantidad posible de aviones, retrayendo recursos de otros rubros, añadieron las mismas fuentes.
Fuente: El Pais - Uruguay